El método
La tradición chamánica Wu: un camino directo a través de la observación
La antigua tradición chamánica «Wu» ha conservado hasta hoy la pureza y la sencillez de un camino directo de desarrollo espiritual: la unidad con el mundo, la naturaleza y el universo; el arte de seguir los cambios o, si hace falta, de generarlos desde uno mismo.
Meditar es observar
Quien observa es la conciencia. No hace falta ahuyentar los pensamientos ni las emociones: basta con observarlos. Poco a poco cede la sobreexcitación del sistema nervioso, llega la relajación y la mente deja de ser el amo para convertirse en sirviente.
El cuerpo como apoyo
La atención a ciertas zonas del cuerpo —por ejemplo, el vientre— entrena la conciencia y, a la vez, ayuda al organismo a ajustarse y recuperarse. No hay misticismo: son mecanismos naturales a los que solo hay que dejar trabajar.
Sé tu propio maestro
El principio principal de la tradición: no copiar ni adorar, sino practicar uno mismo, cada día, entendiendo qué se hace y por qué. El maestro da la base, pero el camino de cada uno es propio.